En inglés no hay género para los artículos o adjetivos: The beautiful picture (el cuadro hermoso) o The beautiful chair (la silla hermosa). En inglés no se sabe si los objetos son masculinos o femeninos. Se habla de The new machine, the old machine, the fu _ _ing machine! En español, la máquina nueva, la máquina antigua, la pu _ a máquina es femenina.
Las máquinas poseen períodos, presumen resistencia, y gozan de sensibilidad. Son a veces caprichosas, antojadizas y otras diligentes y rendidoras. Conceptualmente ejecutan tareas y son prácticas. Todos creen manejarlas: se las enciende y se las apaga, pero ellas funcionan cuando y como quieren. Temperamentales y complejas, hasta hay algunas sin arreglo.
Cuantas similitudes!
Hasta las cosas por las que pasan son femeninas: tienen ciclos, se recalientan, se saturan, se oxidan, se empacan, se “tildan”, se queman, se estresan. Muchas veces son los hombres los que las descomponen, analizan, arreglan, y desarreglan. Y muchas veces no las entienden.
Otra similitud es que las máquinas –al igual que las mujeres- requieren sumo cuidado y extrema atención. Dependiendo de su uso (abuso o desuso) necesitan aceitarse, reemplazar partes, y algún que otro upgrade. Y con tantas analogías entre el mundo de las máquinas y el universo femenino, quien de nosotras no quisiera alguna vez pegarse un cartelito que rece out of order: hoy no estoy para nadie.
Lo que se me ocurre que los hombres lamentan, es que nosotras no venimos con garantía si traemos fallas de fábrica; no somos retornables; y la separación o el abandono no tienen reembolso. Al contrario, en general costamos más dinero en mantenimiento, reemplazo, y spare parts. En fin, cada uno sabrá como maximizar la maquinaria de la cual fue dotada o la que eligió.
Las máquinas conllevan estructuras, procedimientos y mecanismos. Las hay pesadas, ruidosas, modestas, sofisticadas, de colores, texturas, y formas variadas. Sus funciones son vastas y misceláneas: sanan, remiendan, corrigen, enfrían, calientan, unen, construyen, reparan,entretienen, limpian, comunican, llenan, cargan, descargan, proveen, tensan, relajan, resuelven. Y por sobre todo poseen complicados engranajes, memoria, y cerebro. Más allá de la falta de inflexiones gramaticales en algunos idiomas, la máquina… es definitivamente mujer!

No hay duda alguna; las máquinas “somos” femeninas.
Muy buena la observación y la analogía. Brillante!
Por: Marcela el enero 7, 2011
a las 2:14 pm
Pensar que cuando nos decian piropos como estos:
Estas hecha una maquina. o el mas subidito,Quién fuera mecánico para meterle mano a esa máquina, no teniamos idea de todo lo que connotaba.
Por: Liliana el enero 7, 2011
a las 4:43 pm
Muy bueno, y ayuda el poder de expresion que tiene la lengua espaniola!!!
En hebreo algunas maquinas son femeninas y otras masculinas…
Por: Claudia el enero 8, 2011
a las 10:37 am
Me gustó mucho tu analogía y parafraseando tu nota, supongo que a los hombres les gustaría que tuviéramos un botón de “turn on”, siendo nuestra “maquinaria” mucho más compleja.
Por: Alejandra el enero 9, 2011
a las 7:45 am
genia!!
Por: gaby el enero 11, 2011
a las 3:05 am
CHAPEAU!
Por: Tamy el febrero 2, 2011
a las 10:30 pm